Europa afronta un verano marcado por las altas temperaturas y una disponibilidad de agua cada vez más irregular. En julio de 2026, gran parte de Europa occidental y amplias zonas del centro y este del continente registraron condiciones más secas de lo habitual, acompañadas de niveles de humedad del suelo excepcionalmente bajos en algunas regiones. En España, AEMET calificó julio como el más seco desde que existen registros.
Para la agricultura, pero también para la silvicultura, la jardinería y los espacios verdes urbanos, este escenario plantea un reto evidente: cómo conseguir que las plantas dispongan del agua necesaria durante los periodos secos sin depender exclusivamente de un riego continuo.
Una de las herramientas que puede contribuir a mejorar esta gestión es el uso de hidrogeles retenedores de agua, capaces de almacenar agua directamente en la zona radicular y ponerla a disposición de las plantas de forma progresiva.

Cuando cada gota cuenta: almacenar el agua allí donde la planta la necesita
Un suelo sano funciona como un auténtico depósito natural. Su estructura, porosidad y contenido de materia orgánica determinan su capacidad para infiltrar, almacenar y posteriormente poner el agua a disposición de las raíces.
Sin embargo, durante periodos prolongados de calor y ausencia de precipitaciones, las reservas disponibles disminuyen rápidamente. El problema es especialmente importante en plantaciones jóvenes, cultivos recién establecidos y plantas con sistemas radiculares todavía poco desarrollados.
Los hidrogeles pueden complementar las estrategias tradicionales de manejo del suelo y del agua. Incorporados directamente en la zona radicular, absorben agua cuando esta está disponible y la almacenan para liberarla posteriormente a medida que la planta la necesita.
Green Legacy ha desarrollado dos soluciones con diferentes características: Polygrain y Polysorb.
Polygrain es un acondicionador de suelo que combina más de un 50 % de celulosa, un superabsorbente y un fertilizante de arranque NPK + Mg. Según la información técnica de Green Legacy, sus gránulos pueden almacenar hasta 200 veces su propio peso en agua y nutrientes disueltos. La celulosa contribuye a mejorar las condiciones del suelo mientras el superabsorbente proporciona una reserva de agua durante varios años.
Polysorb, por su parte, está especializado en la función de almacenamiento de agua. Su superabsorbente puede almacenar más de 300 veces su propio peso en agua y nutrientes disueltos, manteniendo su eficacia durante un periodo de entre 3 y 5 años antes de su completa descomposición en el suelo.

Agricultura, bosques y ciudades: diferentes escenarios, un mismo desafío
En agricultura, la disponibilidad de agua es uno de los factores que más condicionan la productividad y la rentabilidad de los cultivos. Los hidrogeles pueden utilizarse tanto en plantaciones de frutales y cultivos permanentes como en determinados cultivos anuales, especialmente durante las fases de establecimiento o en situaciones donde la disponibilidad hídrica es limitada.
En frutales, por ejemplo, la incorporación del hidrogel en la zona de desarrollo de las raíces puede ayudar a mantener una mayor disponibilidad de agua alrededor del sistema radicular. Esto resulta especialmente interesante durante la plantación y los primeros años de desarrollo, cuando los árboles todavía están formando su sistema radicular.
En cultivos anuales, su utilización puede contribuir a mejorar la disponibilidad de agua y nutrientes en el entorno de las raíces durante las fases iniciales del cultivo. En ambos casos, el objetivo no es sustituir el riego, sino aprovechar mejor el agua que llega al suelo y reducir las pérdidas asociadas a periodos de sequía o altas temperaturas.
Esta estrategia cobra todavía mayor importancia en cultivos de alto valor y en regiones mediterráneas, donde las necesidades hídricas de los cultivos coinciden cada vez con mayor frecuencia con periodos de escasas precipitaciones.
En silvicultura y reforestación, una planta joven puede tener dificultades para acceder al agua de las capas profundas del suelo. Mantener una reserva adicional de humedad alrededor de las raíces puede contribuir a mejorar sus posibilidades de superar los periodos secos. Polygrain está orientado a nuevas plantaciones y puede aplicarse manual o mecánicamente, mientras que Polysorb también permite aplicaciones en nuevas plantaciones y replantaciones.
El mismo principio puede trasladarse a parques, jardines y espacios verdes urbanos, donde los árboles y plantas están cada vez más expuestos a temperaturas elevadas, periodos de sequía y restricciones en el uso del agua. La Agencia Europea de Medio Ambiente señala que la sequía ya está afectando a la vegetación y a las infraestructuras verdes urbanas, reduciendo algunos de los beneficios que estas aportan frente al calor.

La aplicación de hidrogeles no sustituye a un buen manejo del suelo ni a una estrategia de riego adecuada. Su función es complementaria: ayudar a conservar durante más tiempo el agua disponible en la zona donde las raíces pueden aprovecharla.
En un contexto europeo en el que los periodos secos son cada vez más relevantes, conseguir que una planta llegue al siguiente periodo de lluvias con un sistema radicular sano puede marcar una diferencia decisiva para su supervivencia y desarrollo.
En definitiva, gestionar mejor el agua no significa únicamente utilizar menos. También significa almacenarla de manera más eficiente, reducir sus pérdidas y mantenerla disponible allí donde realmente se necesita.
Ese es precisamente el objetivo de las soluciones de Green Legacy: convertir el suelo en un aliado frente a la sequía y ayudar a cultivos agrícolas, frutales, árboles forestales y plantas ornamentales a afrontar con mayor resiliencia los periodos de estrés hídrico.

